Carta abierta sobre el funcionamiento del vertedero de ruta 148

18 mayo 2012 0 Por renace

Ante la defensa ejercida por el Gobierno Provincial de la forma de funcionamiento del mal llamado “Vertedero Controlado” de ruta 148,  los abajo firmantes deseamos expresar nuestro rechazo a tales afirmaciones y recalcar una vez más los siguientes puntos:

–   El Programa “Traslasierra Limpia” fue inconsulto ya que no fue puesto a consideración ni consensuado por los habitantes de Traslasierra, y muy especialmente por los pobladores de la ciudad de Villa Dolores que repentinamente comenzaron a recibir los desechos de todo el Valle.

– El proyecto original nunca contempló el reciclado y compostaje de los residuos. Al día de hoy sigue sin procesarse sus residuos orgánicos (basura húmeda). Solamente existe una tibia separación de lo seco: vidrio, plástico y cartón. El programa “Traslasierra Limpia” no contempló el procesamiento completo de los residuos sólidos urbanos, sólo su traslado a otro lugar.

– Resulta hipócrita la denominación “Traslasierra Limpia”, ya que lo único concreto realizado fue el cambio de lugar de la disposición final de los residuos. En vez de estar abandonados en cada pueblo, lo están en un único sitio que es la ciudad de Villa Dolores, con los consecuentes riesgos de contaminación concentrada. Y de “limpio” el programa no tiene nada, por lo anteriormente expuesto, ya que no se procesan en su totalidad ni mucho menos dichos residuos.

– Los riesgos de contaminación del acuífero subterráneo más importante de la región (ubicado justo debajo del vertedero) por filtraciones en las  membranas de protección de las fosas son muy altos, ya que nada garantiza su correcto uso y nadie puede asegurar que sean eternas y no sufran deterioros. Cabe señalar que un incendio ocurrido hace un año posiblemente haya derretido parte de esas membranas. Ningún estudio posterior se realizó para determinarlo.

– Curiosamente los organismos encargados de monitorear el vertedero son los mismos que dieron origen al proyecto y lo llevaron a cabo:la Secretaríade Ambiente de la Provincia (ex Agencia Córdoba Ambiente), en ese entonces liderada por el Ingeniero Sergio Nirich y cómplices, lo que priva a esos estudios de una visión ecuánime.

–  Es falso que “gracias a este relleno sanitario se erradicaron los basurales a cielo abierto”. Estos nunca fueron remediados y hoy día esos viejos basurales siguen existiendo y contaminando. Únicamente se suspendió su utilización. Ese pasivo ambiental sigue existiendo indefectiblemente.

–  La Provincia no puede vanagloriarse de que algunos municipios hayan comenzado con programas de separación previa de los residuos. Hay que recordar en ese sentido que Ambiente dejó abandonados a los municipios, ya que no les prestó apoyo técnico ni económico para que tomaran la iniciativa de su procesamiento. Aquellos que tímidamente lo han comenzado, ha sido por esfuerzo e iniciativa propia y es un mérito a destacar y alentar. El resto de las comunas y municipios vieron repentinamente incrementado el costo de su manejo al tener que trasladarlos muchos kilómetros.

– El funcionamiento de la planta de transferencia de Arroyo de los Patos es vergonzoso, ya que allí se compactan en su totalidad, sin separación previa, los residuos de la zona norte. Consecuentemente así se imposibilita su recuperación.

– Actualmente,  y tal como en su momento advertimos, se sigue acumulando basura en su mayor parte sin tratamiento en el vertedero, que ya se encuentra en la etapa de su tercera fosa, la cual según algunas denuncias recibidas carecería de las membranas de protección. La falta de comunicación clara sobre la gestión del sistema favorece este tipo de dudas.

– Por otra parte, debemos señalar que nunca se dio a conocer si se procedió al tratamiento de los lixiviados o los gases procedentes de las fosas, ni tampoco se hicieron públicos análisis de las napas subterráneas aguas arriba y abajo. Reiteramos: estos deberían haber sido realizados por organismos técnicos independientes.

–  La falsa competencia entre el vertedero de ruta 148 y el de ruta 20 es ridícula. Ambos son vertederos incompletos. Ambos mantienen un riesgo alto de contaminación en tanto y en cuanto no se realice selección domiciliaria, recuperación y reciclado de materiales y compostaje de la fracción orgánica.

– Debemos ser sinceros en señalar que el vertedero de ruta 20 nació con el objetivo principal de que Villa Dolores no tuviera que realizar un aporte económico al ente intermunicipal que gestiona Traslasierra Limpia, argumentación reiterada infinidad de veces por el intendente Juan Pereyra, y que la intención de un verdadero tratamiento de la basura quedó muy rezagada. Si bien en la planta de Villa Dolores el tratamiento de los residuos secos podría ser un poco mejor, resulta hasta ahora incompleto.

–  Ni el programa provincial “Córdoba Limpia” ni tampoco el regional “Traslasierra Limpia” contemplaron nunca de forma seria la separación en origen de los residuos, ni promovieron un plan necesario y constante en el tiempo sobre su importancia y la consiguiente concientización ciudadana. Sólo hubo esporádicas campañas claramente propagandísticas y usadas como fachada para instalar una idea difusa de que “esto es mejor que lo de antes”. Se perdió así una importante oportunidad para una efectiva participación ciudadana.

– Los promocionados trabajos recientes de mantenimiento que realizó la Secretaría de Ambiente en el vertedero de ruta 148, luego de más de cinco años de inacción y de dejar a la deriva a los municipios de la región, constituyen sólo un mero maquillaje que no aporta ninguna seguridad sobre la existencia de algún plan sensato de tratamiento completo de los residuos urbanos.

– La polémica suscitada en estos días entre el gobernador Daniel Scioli, de la provincia de Buenos Aires, y el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, sobre el destino final de los residuos urbanos de los porteños, demuestra claramente la importancia que tiene esta problemática y que todavía se está lejos de una solución ambientalmente sustentable. Ni allí ni aquí se contempló una “reducción en la producción de residuos” y no existen políticas ni campañas, a excepción de la llevada a cabo por Greenpeace, llamada “Basura cero”, que hasta el momento no se ha logrado llevar a cabo con éxito.

Es lamentable tener que señalar una vez más que, hasta el día de hoy, en la cuestión de los residuos sólidos urbanos, se sigue engañando a la gente y postergando una verdadera solución a tan grave problema.

Eduardo Bottaro, Gerardo Coria, Beatriz Tombeur, Ana Szabó, Alfredo Martínez